viernes, 27 de abril de 2018

LA IMPORTANCIA DE LA SEDESTACIÓN Y LA BIPEDESTACIÓN EN NIÑOS CON ALTERACIONES MOTORAS


Normalmente, los niños con alteraciones motoras tienen dificultades para sentarse de manera independiente o para estar de pie por sí mismos. Por un lado, puede que adquieran estas habilidades más tarde o, por otro lado, que sus capacidades para conseguirlas se vean mermadas. De un modo u otro, el experimentar la sedestación (estar sentado) y la bipedestación (estar de pie) es fundamental para un buen desarrollo de diversas estructuras musculoesqueléticas, además de para mejorar el funcionamiento de los sistemas corporales.

Uno de los principales motivos por los que una correcta sedestación y bipedestación son importantes en todos los niños, es que van a influir en la correcta formación de las estructuras óseas de las caderas. En los primeros meses de vida, las estructuras óseas del ser humano tienen unas determinadas características: los huesos son más deformables, las estructuras no están completamente formadas, son huesos con un alto contenido cartilaginoso,…, y por ello, un correcto posicionamiento en edades tempranas es fundamental para evitar o retrasar complicaciones musculoesqueléticas futuras, como la luxación de cadera.

Hay varios factores que influyen en la correcta formación de la articulación de la cadera, la cual está compuesta por la cabeza del fémur y el acetábulo del hueso coxal. Principalmente, si realizamos una correcta sedestación y bipedestación se consigue un centrado de la cabeza femoral dentro del acetábulo. Gracias a esta correcta congruencia articular y a la carga de peso que la cadera recibe cuando los niños están sentados o de pie, es posible que las dos superficies articulares choquen entre sí de manera correcta. Esto permitirá que el calcio se deposite en los huesos para formar el techo acetabular y, de esta manera, prevenir futuras luxaciones de cadera. Además, se produce un equilibrio muscular de las estructuras que influyen en la cadera. Este hecho, junto al citado anteriormente, permitirá una remodelación ósea del fémur, reduciendo el valgo y la antetorsión femoral.



¿Por qué es importante que el niño esté sentado correctamente?
La sedestación es una posición que adoptamos en lucha contra la gravedad, y que mantenemos gracias a determinadas respuestas automáticas de nuestro cerebro. Tiene efectos positivos en determinadas funciones fisiológicas, como la alimentación y el tránsito intestinal. Además, propicia un correcto desarrollo de las estructuras musculoesqueléticas. Además, una correcta sedestación mejora y/o facilita el uso de los miembros superiores para manipular objetos. Finalmente, a nivel social y cognitivo proporciona más oportunidades para interactuar con el entorno.

Además de los beneficios citados anteriormente, en los niños con alteraciones motrices, la correcta sedestación es necesaria, puesto que influye en la mejora de los siguientes objetivos:



Para conseguir una sedestación estable para cada niño de manera individualizada, existen los asientos moldeados pélvicos. Estos asientos se realizan con escayola, utilizando como modelo el propio niño, por lo que se adaptan a las características particulares de cada uno. Existen diferentes tipos de asientos: 
  • Asiento activo: se utiliza en los niños que presentan respuestas automáticas de mantenimiento del eje del cuerpo, pero no las tienen suficientemente desarrolladas como para realizar una correcta sedestación. Busca reforzar las respuestas antigravitatorias del eje y en particular refuerzan las respuestas automáticas.
  • Asiento pasivo: indicados en aquellos niños que presentan un déficit en las respuestas antigravitatorias para mantener la sedestación. Permite además una reducción de las contracciones antigravitatorias, disminuyendo la necesidad de realizar esfuerzos voluntarios para mantener la sedestación. 
  • Asiento activo-pasivo: se utilizan en los niños que se encuentran a caballo entre el asiento activo y el pasivo. Es decir, en los casos que tienen capacidad para sostener su postura activamente, pero durante periodos breves de tiempo.
Y el ponerse de pie, ¿por qué es importante?
Al igual que la sedestación, la correcta bipedestación es fundamental para el desarrollo del sistema musculoesquelético y para prevenir complicaciones futuras. Además de influir sobre este sistema, la bipedestación mejora el tránsito intestinal, influye en el sistema circulatorio y respiratorio de manera positiva, mejoran el control muscular del tronco, estimulan sensaciones propioceptivas y mejoran las capacidades sociales y el sueño.

Por todo ello, los niños con dificultades motoras también deben ponerse de pie. Además, es recomendable realizarlo con una abducción de caderas, es decir, con las piernas separadas para favorecer el centrado de la articulación. El dispositivo con el que conseguimos este efecto es llamado férula pelvipédica. Los beneficios de la utilización de esta adaptación en los niños con dificultades motoras son los siguientes:


Que un niño no tenga la capacidad para ponerse de pie o sentarse no es un impedimento para que lo haga. Es importante consultar con fisioterapeutas especializados y formados en la confección de estos dispositivos para tener la seguridad de que se elige el más adecuado tras una evaluación exhaustiva de las características de cada caso en concreto. Si la sedestación y la bipedestación realizadas de manera correcta son tan favorables para el organismo, ¿por qué no le damos la oportunidad a los niños con alteraciones motoras de disfrutar de todos estos beneficios?


Marta Domínguez Leandro
Fisioterapeuta
CIVET 



1 comentario:

  1. Muy interesante trabajo, pero me surge una duda, en las imágenes de los muñecos ¿que situación tendría la pelvis en cada una de ellas en cuanto a la retroversion o anteversion?

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